Prevenir accidentes equivale a evitar riesgos que puedan afectar la salud y la vida de los niños. Los niños son las víctimas de muchos de los accidentes que suceden en los hogares , los centros educativos y las vías públicas, tanto para experimentar situaciones nuevas, como por imprudencia o desconocimiento.
En este sentido, es de gran valor fomentar hábitos de seguridad y la puesta en práctica de medidas preventivas por parte de los adultos quienes actuan como modelos, promoviendo acciones que contribuyen a evitar accidentes.